Cómo funciona Klenna
Desde que entras hasta que cobras la primera casa hay cuatro pasos. Ninguno lleva más de un minuto, y no hace falta hacerlos todos el mismo día.
1. Entras con Google
Un toque. No hay contraseña que inventarse ni correo que confirmar. Si es tu primera vez, la cuenta se crea sola con ese mismo toque.
2. Metes los clientes de esta semana
Nombre, dónde vive, cuánto le cobras y cada cuánto va. La dirección no es obligatoria, pero es la que hace que después sepa los minutos de una casa a otra y a quién te conviene juntar el mismo día.
Con los de esta semana ya vale. El resto se añaden cuando toque.
3. Le pones el día fijo a quien lo tenga
«La de los martes, a las nueve, tres horas.» Se apunta una vez y a partir de ahí aparece sola cada semana. Si un día concreto no toca, se cambia ese sin tocar los demás.
4. Abres por la mañana y sigues el día
Arriba está la casa que toca ahora, con su hora, su dirección y el botón para llamar o mandar un WhatsApp. Cuando terminas, marcas hecha y aparece el de cobrar. Si algo ha pasado —no te abrieron, anularon— lo apuntas ahí mismo y decides qué se cobra.
Y a fin de mes, sin hacer nada
El mes está sumado: lo hecho, lo cobrado y lo que te deben, por cliente. Si necesitas papel, la factura sale de ahí mismo con sus visitas dentro.
Lo que suelen preguntar
¿Se instala en el móvil?
Sí. Se abre en el navegador y desde ahí se añade a la pantalla de inicio como una aplicación más, con su icono. No hay que pasar por ninguna tienda.
¿Cuánto tardo en tenerlo montado?
Con cinco o seis clientes, unos diez minutos. Y no hace falta terminarlo de una vez: lo que metas ya funciona.
¿Y si no me manejo bien con el móvil?
Está hecha con letra grande y una cosa por pantalla, para usarla con el pulgar y de pie. Si algo no se entiende, se escribe desde la propia aplicación y te contestamos ahí mismo.
Para empezar con buen pie
La primera semana es la que cuesta, porque hay que meter lo que ya tienes en la cabeza. A partir de ahí solo se abre y se mira.
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